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Los cinturones de Van Allen y las diversas afirmaciones conspiranoicas

Aprovechando el lanzamiento de la misión Artemis-II vuelven las conspiraciones más absurdas a la actualidad.

Desgraciadamente hay personas con un sesgo cognitivo, considerando que sus opiniones o creencias pueden elevarse al rango de certeza científica.
Les invitamos a leer más textos científicos o didácticos y atender menos a ciertos divulgadores "conspiranoicos". 
 
Una de las conspiraciones más comentadas es la imposibilidad para cualquier nave espacial de atravesar los llamados cinturones de Van Allen.
 
La primera sorpresa es que muchas de las personas que defienden tal idea los denominan erróneamente "cinturones de Van Halen". 
Quizá se están refiriendo a la banda de hard rock estadounidense Van Halen, formada en 1972, denominada así por el apellido de dos de sus componentes, Eddie Van Halen y Alex Van Halen. Pero esta banda de músicos no tiene nada que ver con los cinturones de radiación que rodean la Tierra.
 
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James Van Allen.
Imagen de Wikipedia
El nombre de los cinturones de radiación de la magnetosfera terrestre se debe al físico estadounidense James Alfred Van Allen (1914-2006), profesor y director del Instituto de Física de la Universidad de Iowa.
Aunque ya existían estudios sobre posibles partículas cargadas atrapadas por la magnetosfera terrestre (estudios de Kristian Birkeland, Carl Størmer, Nicholas Christofilos y Enrico Medi), se comenzaron a detectar con los satélites Sputnik 2 y Explorer 1. Se confirmó su existencia a principios de 1958. 


Analizando los datos obtenidos por los satélites, Van Allen describió los cinturones que hoy llevan su apellido.
 
Los cinturones de Van Allen consisten en unas zonas del espacio alrededor de la atmósfera terrestre con una forma toroidal (alineadas sobre el ecuador terrestre), donde se concentran partículas de alta energía (especialmente protones) atrapadas por el campo magnético de la Tierra.
Los cinturones de Van Allen protegen a la Tierra del viento solar y de los rayos cósmicos. 
El cinturón interior va de unos 500 a unos 5000 km por encima de la superficie terrestre. Mientras, el cinturón exterior va de unos 15000 hasta unos 58000 km de distancia a la superficie terrestre.
La radiación es más intensa en el cinturón interior.

https://www.radiation-dosimetry.org/wp-content/uploads/2019/12/van-Allen-radiation-belts-satellites-min.png
https://www.radiation-dosimetry.org/es/que-es-la-radiacion-de-los-cinturones-de-radiacion-de-la-tierra-cinturones-van-allen-definicion/

Pero ¿Pueden afectar estos cinturones a las naves espaciales?
La respuesta es que sí, tanto a los componentes electrónicos como a las tripulaciones de las naves.
Por ello se diseñan siempre recorridos lo más cortos posibles dentro de estas zonas de alta radiación y se añaden a las naves una serie de blindajes adecuados para su protección. No hacen falta varios centímetros de plomo como blindaje.
Muchos satélites, sondas y naves espaciales (incluyendo las misiones tripuladas) han podido atravesar con éxito los cinturones. No son zonas que no se puedan cruzar, tomando las debidas precauciones. Cualquier afirmación de que no se pueden atravesar es, evidentemente, falsa.
 
La NASA ha habilitado la plataforma Artemis Real-time Orbit Website (AROW), que permite a cualquier usuario seguir la misión Artemis-II, en el enlace siguiente: https://www.nasa.gov/missions/artemis-ii/arow/
 
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  https://www.nasa.gov/image-feature/artemis-ii-map, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=130296535
 
 
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