Se puede construir un pequeño telescopio refractor usando las partes ópticas de binoculares (prismáticos o gemelos) que se hayan roto o estén mecánicamente inservibles.
En muchos casos, en algunos mercadillos o en páginas de compraventa en la red, se pueden encontrar binoculares a buenos precios, ya que o bien les falta algún componente óptico o bien su parte mecánica se ha estropeado. Sin embargo fueron, en su día, aparatos de una alta calidad principalmente fabricados en Japón.
Usando las piezas de binoculares desechados se puede, por una parte reciclar materiales y dar una segunda vida a esas ópticas de bastante calidad, y por otra parte aprovecharlos para construir pequeños artefactos ópticos.
Ojo, no se puede comparar un telescopio de estos "home-made" con los comerciales, aunque en algún caso el resultado puede ser muy bueno.
En nuestro caso, vamos a construir un pequeño telescopio refractor acromático, que usaremos como compañero de otro telescopio más grande o como un buscador.
Partimos de un objetivo (doblete acromático) de 40mm de diámetro, junto a un ocular tipo Kellner (3 elementos ópticos) de unos 5 aumentos. Proceden del despiece de unos binoculares totalmente irrecuperables.
Para montar este telescopio hemos usado un tubo procedente de un envase metálico (mucho cuidado si se van a manipular envases a presión), un trozo de tubo industrial cortado a la medida, un pedazo de madera, un bote metálico (para el parasol) y unas piezas realizadas en plástico con una impresora 3D.
Lo importante es mantener alineado el tren óptico y poder obtener una distancia entre ambos elementos que nos permita enfocar la imagen.
Si además podemos ennegrecer el interior de los tubos e incluso colocar (si hiciera falta) algún deflector (baffle) interno, mejorará mucho la visión.
La pieza de madera se ha cortado a la medida para que encaje dentro del tubo, mientras que en su centro hay un orificio por el que pasa el tubo enfocador y lo mantiene centrado. Una vez colocada esta pieza, todo el interior ha sido pintado en negro mate.
El interior del tubo enfocador ha sido forrado con una cartulina negra mate, evitando así los reflejos del metal. La propia longitud del tubo sirve para mantenerlo alineado y firmemente fijado al telescopio, además realiza un efecto de deflector para posibles luces laterales no deseadas. El ocular va colocado a presión al final del tubo enfocador.
La celda consiste en tres piezas de plástico. Una que se coloca a presión en el tubo metálico del telescopio, otra que actúa como soporte del doblete acromático (lentes) y la tercera que hace el papel de corona, colocándose a presión dentro de la primera pieza. El conjunto queda muy hermético y sólido, protegiendo las lentes y manteniéndolas bien alineadas.
Un último paso ha sido añadir un parasol metálico en la parte frontal del telescopio (el interior ha sido pintado en negro mate).
Al final queda un pequeño telescopio refractor acromático, tipo buscador, de 5x40, con una distancia focal de 150mm y una relación focal de F=3,75. Bastante luminoso y con un campo bastante amplio.
El enfoque se realiza tirando o empujando el tubo enfocador (la pieza de metal dorado), como si fuera un catalejo antiguo. Hay que tener un poco de paciencia para conseguir el enfoque lo más ajustado posible.
El telescopio ya terminado:
Con el parasol metálico instalado:
Esperamos que les haya resultado interesante.
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