Restauración de un Alstar Leo-142 (Towa 339) al estilo de los refractores "Moonraker".

La marca Moonraker (en Teddington, Reino Unido) estuvo adaptando telescopios de alta calidad dándoles un diseño que podríamos calificar como industrial o steampunk, con un aire del siglo XIX pero con calidades modernas elevadas. Fue fundada por el artesano Mark Turner. Se puede ver un ejemplo desarrollado con la óptica de un Towa 339 en este enlace.
 
Siempre nos han atraído estos tubos refractores que parecen sacados de un observatorio victoriano. Ahora tenemos la oportunidad de restaurar un viejo y maltrecho Alstar Leo-142 y convertirlo en una pequeña pieza especial.
 
La idea es que este telescopio se pueda usar cómodamente, sin ninguna complicación añadida, tal como se usaba en la década de 1980 (cuando fue fabricado), pero dándole esa estética exterior que lo asemeje a piezas de observatorio del siglo XIX.
 
Ya utilizamos un telescopio igual a este para nuestro montaje de varios telescopios refractores en paralelo al estilo de los años 80. (enlace)
 
Imagen con el material tal y como llegó:
 
 
Como ya se ha comentado, el tubo y su montura corresponden a un Alstar Leo-142, que no es más que un Towa 339, fabricado en Japón en la década de 1980. Estando en buenas condiciones, es uno de los mejores tubos refractores vendidos en España en aquellos tiempos (junto al Alstar Leo-140 o el Zeus TZ-1200) y que hoy en día siguen siendo muy utilizables.
El telescopio es un refractor acromático, con un objetivo doblete separado por aire, de 80mm de diámetro y una distancia focal de 1200mm, con una relación focal de f15. El objetivo es colimable con tres pares de tornillos.
La montura es una EQ2 (o EQ3-1), de grandes dimensiones. Viene sobre un gran trípode de madera.

Imagen de un catálogo de la época con el Leo-142:
 
 

En principio el telescopio y la montura se encontraban en un estado más que lamentable, muy sucios y deteriorados por el paso del tiempo. Faltan muchas pequeñas piezas y hay muchas partes rotas.
Con el telescopio y la montura no venía ningún accesorio, ni oculares, ni prismas o filtros, sí venía la parte anterior de una lente de Barlow de dos aumentos de la época (de las de tres elementos metálicos).

Primero nos vamos a dedicar al tubo óptico y complementos asociados, dejando la montura para más adelante. 

La intención es dejar el tubo principal y el buscador con el metal visto, sin pintar.
Las piezas de color negro (salvo el parasol) se dejarían en ese color pero repintadas en negro martelado brillante.
El parasol queremos dejarlo también de metal por fuera y negro mate en el interior.

En un primer paso hemos desmontado toda la pieza de la celda, sacado la corona y extraído el doblete óptico.
No se puede decir que las lentes se encuentren en perfecto estado, pero sí razonablemente bien para el tiempo que ha estado este telescopio abandonado.
 
La celda y el doblete acromático antes de la limpieza y el repintado:
 

  
Las superficies de las lentes se han limpiado primero con soplado y pincel y después con una mezcla con alcohol isopropílico. Quedan bastante limpias.
El interior de la celda se ha repintado de color negro mate, mientras el exterior se ha pintado con pintura negra martelada brillante.
 
La celda ya pintada, con el doblete acromático en su interior ya limpio y bien ajustado:
 

Despiece del tubo óptico (sin la celda), con el parasol, el tubo principal y el sistema de enfoque original:


La pieza donde se rosca el enfocador y la propia pieza del enfocador han sido limpiadas y repintadas con pintura negra martelada brillante. Se ha retirado la placa con el nombre y las características del tubo.
 
Pieza del enfocador antes de limpiarlo y pintarlo: 
 

La misma pieza, el soporte roscado y el soporte del buscador tras el pintado:
 
 
Por otra parte, el buscador venía completamente destruido, sin su objetivo ni su ocular. Hemos recuperado un doblete de 30mm de otro buscador y un ocular adecuado. La parte exterior del buscador ha sido pulida para dejar el metal a la vista, salvo en el parasol y la pieza que sujeta el portaocular quedando en color negro.

El buscador ya arreglado, junto a otro de la misma marca y época original:
 
 
La combinación de colores queda bastante bien y le van dando cierto estilo steampunk al aparato. 

El parasol ha sido desprovisto de la pintura negra en el exterior y repintado con negro mate en el interior.
 
Detalle del parasol ya montado:

 
Vista del doblete óptico a través del parasol: 


Respecto al enfocador, toda la pieza exterior y la pieza que va sujeta con tres tornillos al tubo han sido repintadas con color negro martelado brillante (al igual que el exterior la corona).
 
El tubo extensor ha sido sustituido por un tubo de 1,25 pulgadas, pulido en el exterior y pintado de negro mate en el interior. Como porta oculares se ha usado una pieza de latón de fontanería (esta pieza la encontramos en el equipo de un antiguo telescopio parecido al que estamos arreglando).

Vista del enfocador ya arreglado:
 

Detalle del adaptador para 1,25 pulgadas:
 

Para fijar la plaquita que ajusta el sistema de cremallera y piñón del enfoque hemos sustituido los dos tornillos, el primero es un tornillo tipo Allen con una arandela y el más cercano al tubo enfocador lleva un tornillo con una perilla o manija, de modo que se pueda regular a mano la presión sobre el piñón, creando una especie de regulación para la dureza del enfoque (que no llega a ser un freno).

Detalle de los tornillos en la plaquita que ajusta el piñón y la cremallera del enfoque:
 

Detalle de los tornillos que fijan y coliman el buscador:
 
 
El tubo principal se ha desprovisto de la pintura blanca original (en bastante mal estado), dejando el metal a la vista. Finalmente no se ha pulido a espejo, sino que se ha dejado más bien bruñido. El acabado es bastante bonito.

Para fijar el enfocador al tubo principal no se han usado los tornillos originales, sino tornillos con perilla o manija y unas arandelas con goma, de manera que se pueda desmontar a mano o reajustar si fuera necesario. Las manijas sobresaliendo de la estructura del tubo le dan cierta apariencia más industrial.

Detalle de las perillas o manijas usadas para fijar el enfocador al tubo y para fijar el buscador:


Una imagen del tubo terminado sobre la montura EQ3/2 (EQ5):
 

Y añadiendo el pequeño buscador recientemente elaborado:
 

 

Para acabar, como es costumbre, una primera prueba del tubo óptico en la Luna:
 

Como podemos apreciar, la calidad de la imagen es muy buena.
 
Aún quedan partes por arreglar y restaurar (la montura, el trípode y la lamparita). Si se puede seguiremos con la restauración más adelante.
 
Esperamos que les haya resultado interesante.
Gracias por vernos.
 


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